La emoción que puede romper tu corazón, es a veces la misma que lo sana

En el desamor encuentro el camino de vuelta al amor propio. En mi tristeza le doy un significado a lo que ocurrió, y con ese nuevo entendimiento, comienzo a ver otras puertas que antes no existían para mi. En la decepción aprendo a medir mis expectativas y a redirigir mi atención a lo que sí me genera valor de vuelta. En el miedo encuentro la señal para saber en qué áreas necesito más coraje, pero también más cautela, haciéndome consciente de cuánto quiero lo que quiero. En la rabia encuentro el impulso que necesito para afirmarme con más fuerza en este mundo y luchar por mis sueños.

Cada emoción cumple un papel importante en nuestra vida y en nuestra evolución. Hay que dejarlas entrar cuando vengan, fluir con ellas, escuchar lo que nos quieren decir, ya que siempre tienen la clave para ir a un siguiente nivel y luego dejarlas ir; porque así como vienen se van. Abrázalas sin aferrarte y no luches con ellas, porque sólo en la aceptación y en su correcta expresión podrás convertir tu miedo en coraje, tu decepción en valoración, tu tristeza en claridad, tu rabia en fortaleza.

Mary

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