No comparto mis pensamientos para convencer a nadie…

Cuando las palabras se quedaban atrapadas en mis labios, escribir fue mi catarsis.

Cuando me costaba entender lo que sentía, escribir fue mi terapia.

Cuando la vida se ponía dura, escribir la hacía más ligera.

Cuando sentía que perdía el norte, escribir me permitía volver a encontrarlo.

Cuando alguien se apartaba de mi vida, escribir hacía que el adiós sea menos doloroso.

Cuando me di cuenta de todo eso, escribir me permitió sanar y llegar a otros corazones que al igual que yo comparten los mismos sentimientos hacia la vida y el amor.

Ojalá mis palabras te lleguen siempre en el momento oportuno, pero no para convencerte de que tengo la verdad absoluta, ni tampoco para darte esperanzas vacías, sino para acompañarte en tu proceso, sea cual sea, y decirte que no estás solo. He tenido muchas experiencias buenas y dolorosas en mi vida, quizás como tú y la mayoría de personas, pero también soy psicóloga, y por eso tengo la responsabilidad de decir que los procesos de cada uno son totalmente distintos, que muchas veces no sólo necesitamos que nos digan que todo va estar bien, y leer mensajes motivadores en redes, que lo que le funciona a una persona no necesariamente le funciona a otra. Por ello, si en este momento me estás leyendo y necesitas ayuda, no dudes en buscarla, no te avergüences de hacerlo, porque créeme que es más valiente aquel que la pide que aquel que sigue poniéndose una venda en los ojos para seguir creyendo que efectivamente todo por sí solo va a estar bien… Las palabras son poderosas, escribir es terapéutico porque así lo es para mí y porque estudios lo avalan, pero en muchos casos esto no es suficiente y eso no es malo.

Hoy te animo a retarte a hacer cosas que no has hecho aún, intenta escribir cuando te sientas triste, cuando algo no salió como esperabas, cuando alguien se fue, o simplemente cuando la vida no esté en su etapa de color rosa. Mira si puedes redescubrirte en la escritura y darle un nuevo significado a eso que te pasa. Pero si ya has intentado mucho y sientes que estás en el mismo lugar, no tengas miedo y busca ayuda que no hay nada de malo en eso… Malo es ser consciente de que algo no está bien contigo, y no hacer nada más por ayudarte a sanar.

Tengan un maravilloso fin de semana!

Mary

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *